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sábado, 17 de agosto de 2019

***La bandera de nuestros padres***

***La Bandera De Nuestros Padres***
Azul como la eternidad,
blanca como la verdad,
así es la bandera,
a la que he jurado,
mi lealtad...

Es la bandera de mis pades,
la que ellos me enseñaron
a honrar  y respetar
y yo aprendí a amar.

Esa es la bandera,
que une nuestros corazones,
la que al verla ondear,
nos llena de emociones.

Cuando vemos a nuestros
padres una lágrima derramar,
cuando entonan nuestro himno,
con la voz del mar...

"Libre al viento tu hermosa
bamdera" Nos llama a la unidad,
porque con ella nuestra patria
ha abrigado esos sueños de libertad.

Pues cuando la vemos ondear,
no debemos de olvidar,
a los que su vida han querido ofrendar,
para que vivamos en una patria digna.

Porque no es sólo nuestra bandera,
es la bandera de nuestros padres,
el símbolo de su identidad
y a la que rindieron su lealtad.
Oxwell L'Bu copyright 2015


domingo, 10 de septiembre de 2017

Ese distintivo que portamos en el pecho

El distintivo que portamos en el pecho"
Ese distintivo que portamos en el pecho, era más que una insignea de nuestra promoción, era  motivo de orgullo de pertenecer al batallón, de los hijos predilectos del honor y la ciencia.

En 1980 la promoción 26 de caballeros alumnos del instituto Adolfo V. Hall Central recién hacia su ingre, la promoción 22 era la promoción al mando y la 25 eran los neutros del batallón. Esa año el instituto cumpliría sus bodas de plata, por lo que se decidió el crear un distintivo para cada promoción.

Cada oficial instructor convocó a un concurso entre los integrantes de cada promoción, para que se presentarán diseños, a fin de escoger el más apropiado. Los caballeros alumnos , entuciasmados, presentaron sus diseños. En el caso de la promoción 25 fue escogido el diseño en conjunto de Giron zamora Walter y De León Recinos y el de la promoción 26 por el hermano de este último.

Una vez escogidos, estos se mandaron a hacer y en vísperas de la celebración del día del ejército,  cada caballero alumno portaba en el pecho del lado izquierdo del uniforme la insignia de su promoción.El mismo también se empezó a utilizar en el uniformados de gala.

El emblema del distintivo de la promoción 25 , mostraba estos elementos: como fondo los colores de la bandera, al centro el escudo del instituto, destacando un ros al centro, símbolo inequívoco de los caballeros alumnos, en la parte superior en letras y números romanos Promoción XXV y abajo las iniciales I.A.V.H.C., cabe mensionarlo que la leyenda  "promoción bodas de plata"fue excluida del diseño original.

Esta costumbre a ido pasando de promoción en promoción, hoy los distintivos son más que artículos de colección, porque evocan no solo la pertenencia a una promoción sino a ese inmenso batallón de los hallistas de todos los tiempos.
Oxwell L’bu Copyright © 2017


domingo, 23 de febrero de 2014

“15 De Septiembre En Guatemala”


“15 De Septiembre En Guatemala”

El amor a la tierra donde se nace, es algo que se da en el corazón, de forma natural, como el amor a la madre…

Desde niños aprendemos a recitar de memoria, con la mano en el pecho: “Bandera nuestra, a ti juramos lealtad perenne, amor, sacrificio y esperanza…” Lo cual repetimos, cada mañana al llegar a la escuela, antes de dar inicio a las clases, no como una le...tanía, sino como una forma de proclamar, nuestra adhesión a nuestra bella nación.

En el Hall ese amor se acentúa y madura y en el espíritu va cobrando un dinamismo, que va mas allá del civismo, pues se nos enseña, que el amor a nuestra patria, no puede resumirse, en palabras vanas y si el fundamento, de hechos concretos, que le den cimiento a ese sentir. Pues allí no hay lugar para la apatía o el autoengaño de pensar que dicha responsabilidad se puede delegar.

Visto desde fuera, muchos de los actos exteriores, podrían juzgarse, como actividades sin sentido, que no tienen ninguna trascendencia, pero no es así porque dichos actos los interiorizamos y van formando nuestra conciencia e identidad nacional. Es por eso que para nosotros desfilar un 15 de septiembre, es más que marchar con nuestro traje de etiqueta negro y celeste, siguiendo con gallardía el paso que nos marca el redoblante… Para nosotros hacer acto de presencipara rendir honores a la patria, así truene, llueve o relampaguee y aun con el uniforme empapado, “sacar fibra” presentarse al día siguiendo con el atuendo nítido y reluciente, secando la guerrera a pura plancha, lustrando de nuevo los zapatos, puliendo el chapetón y los botones, pero sobre todo renovando ese amor a Guatemala.

Al desfilar, lo hacemos poniendo el corazón, haciendo conciencia de lo que ha costado nuestra libertad, del precio que pagaron por ella hombres como Tecun Uman, Atanasio Tzul y tantos otros que a veces han quedado en el anonimato. Es por eso que cada 15 de septiembre más que celebrar nuestra independencia, debemos de hacer conciencia y recapacitar, pues a Guatemala no le podemos fallar, porque ella es la madre que espera.
Oxwell L’bu Copyright ©2013

***Forjados En La Fragua***

***Forjados En La Fragua***
Éramos como hiero maleable,
que forjado en la fragua,
se convirtió en acero…
Que como un crisol de voluntades...
el fuego nos unió y fundió,
en una fraternidad donde se forman
hombres de verdad.

No fuimos cobre chapeado en oro,
sino voluntades templadas en acero,
que a fuego lento forjo en nosotros
esa conciencia y amor a una patria,
que como madre nos ha amado
y por nosotros a esperado.

Investidos en traje de etiqueta,
con gallardía militar…
Con porte de caballero
y la moral de un soldado,
al que la patria ha llamado.

Las lecciones aprendidas,
nos duraran toda la vida,
porque todo eso es parte
de nuestra identidad…
Hallistas para siempre
y mas allá de la eternidad.
Oxwell L’bu copyright2014

miércoles, 28 de diciembre de 2011

***GuateMaya Tierra De Ensueño***

***GuateMaya Tierra De Ensueño***
Sin saber si estoy
despierto o dormido,
me veo en el paraíso
perdido…
...
En un lugar donde
el creador beso la tierra,
construyendo allí
su casa.

Poniendo por techo,
el inmenso cielo azul,
que luego tapizo de estrellas
y le puso su luna de Xelaju.

Pinto sus paredes con paisajes
de colores de primavera,
puso espejos en el piso para
que se reflejara la naturaleza
de tanta belleza…

Puso volcanes como centinelas
de sus majestuosos jardín
y cercas de montañas que
lucen imponentes en su valles.

Al son de una marimba,
ambiento su lugar de descansó,
aromatizo ese remansó de cielo,
con aromas de flores y café.

Contemplando la belleza
de la casa que construyo,
quiso darle el calor de
un hogar…

Convoco a las aves del cielo,
a los peces de los mares y ríos
y a las criaturas más hermosas
para que hicieran allí su aposento.

Con una sonrisa de alegría y contento,
creo a los hombres de maíz,
les puso por esencia amor a la tierra
y nobleza en el corazón.

Les develo los misterios del universo,
les enseño a escribir en verso
y los lleno de inspiración…
Poniendo en su canto una nueva canción.

Para que cada paisaje fuera un verso,
para que cada día fuera una canción,
para que su vida fuera un mar de poesía.
Oxwell L’bu Copyright ©2011
Fotografía: Mann Pellecer
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miércoles, 14 de septiembre de 2011

De Etiqueta: En Celeste Y Negro”

De Etiqueta: En Celeste Y Negro”
(Desfile del 15 de Septiembre)

Para aquellos que iban dejando en el camino, una niñez que aun no extrañaban, la emoción de verse investidos en aquel traje de etiqueta celeste y negro, la ilusión de marchar gallardamente en las calles de su “Tasita de Plata” les hacia superar cualquier obstáculo, primordialmente sus propias flaquezas y debilidades…

... Para poder portar aquel uniforme, no bastaba con querer…Porque el uniforme se porta con gallardía, honor y dignidad. Cosas que no son fruto del deseo, si no del sacrificio, la abnegación y la constancia. Después de meses de ensayar, de lograr por fin dominar el peso de un fusil que superaba en muchos de los casos las fuerzas de aquellos niños con aspiraciones de hombres, que a fuerza de voluntad y tesón aprendieron a poner alma y corazón en los retos que se les plantaban por delante. Si los arcos (pasarelas) que están a lo largo de la calle principal donde está el instituto, hablaran…Ya que como testigos mudos, vieron como aquellos niños se transformaron en hombres, en esa simbiosis que aun que parece pasar de la noche a la mañana, lleva un proceso del que se toma conciencia, cuando han pasado los años.

Era el fusil M1 ya en desuso, que fue el empleado por el ejército norteamericano, durante la segunda guerra mundial. Todos los días se veía al batallón de caballeros alumnos del instituto Adolfo V. Hall central, salir en perfecta formación, marchando con gallardía, en uniforme de fatiga, rumbo al aeropuerto nacional la aurora, en la llamada “Vuelta al tigre” que no pocas veces completaban al paso ligero con fusil arriba…Para quien miraba desde afuera, le era difícil comprender que fuerza movía a estos niños y adolecentes, que fortaleza se escondía en ellos para no dejarse vencer e ir mas allá de lo que físicamente podían…Que motivación había dentro de estos patojos donde moraba un espíritu de hombres que no claudicaba, que les empujaba a ser dignos, pero también estoicos.

Llegadas las fechas, ya los caballeros alumnos tenían listo el uniforme, el cual estaba perfectamente limpio y planchado; la guerrera con los botones brillantes, el cuello y puños en un blanco impecable y enyuquillado, las insignias brillantes, el chapetón y la hebilla puro espejo, los pantalones con un quiebre fielmente delineado, el ros con las partes de charol limpias y brillantes, el pompón nítido y por supuesto los botines brillantes como si fueran de charol. Dado que en estas fechas se celebraban varios actos, en diferentes lugares de la capital, se asignaban a pelotones o compañías para que fueran en representación del instituto y así se les veía rindiendo honores en el monumento a los próceres, el 14 a las seis de la tarde rindiendo honores frente al palacio nacional, en el congreso de la republica en fin. Eran días de mucha actividad, donde todos aquellos ensayos y preparación pagaban con creses. Cuando si suponía un verdadero problema, para los caballeros alumnos, era si llovía, el día previo al desfile (lo cual era común) pues sin secadora de ropa, tenían que secar el uniforme a pura plancha y tenerlo impecable nuevamente, para el día siguiente.

El 15 de septiembre se levantaban muy temprano, los buses pasaban cuando aún estaba obscuro. Se les veía salir de sus casa con ese ilusión y felicidad de pertenecer al batallón de caballeros alumnos y más de alguna admiradora secreta, detrás de la cortina de la ventana los miraba y suspiraba…

Ya en el instituto, se llamaba a formación y se realizaba la revista, luego se pasaba a recoger el fusil y la bayoneta en la armería. Luego se formaba por compañías y se dirigían a los buses, que los conducirían al centro de la ciudad. El desfile era de carácter cívico-militar, es decir participaban militares y civiles; para los establecimientos civiles el desfile solía durar varias horas dado que desfilaban en un orden preestablecido por los organizadores y muchas veces les tocaba esperar por horas su turno. Este no era el caso del Hall pues desfilaban detrás de la Escuela Politécnica. Ya para cuando los cadetes iniciaban el desfile, las calles principales del centro capitalino estaba abarrotado. En filas, pero en descanso, los caballeros alumnos buscaban entre la multitud a sus familiares, a la novia o simplemente se echaban un taco de ojo con las chicas tan bonitas que se acercaban a verlos, aquello duraba solo un instante porque enseguida el comandante de batallón, daba órdenes por medio del corneta y se ordenaba “por la derecha” “alinear” “atención, firmes”
Al hombro armas, atención marchen y el desfile empezaba al compas de los redoblantes y la banda de guerra. Los papas como podían se coloban entre la gente para pasar a la primera fila y tomarle una foto a sus hijos. Con paso marcial avanzaban rumbo a palacio nacional, al pasar frente al balcón presidencia, se ordenaba “Tercien armas” y se entonaba el Himno del Instituto…”Con lealtad, oh patria os saludamos, con el símbolo blanco y azul…” Lo cual hacia que se les erizara la piel y que un amor a su patria resplandeciera en sus rostros.


Oxwell L’bu Copyright © 2011
Foto: Hugo Letona R & Juan Francisco Solorzano G.

lunes, 6 de junio de 2011

“Cortejo en las Calles”

“Cortejo en las Calles”
(Cámbiame un 21)
El aroma de las flores se podía respirar por aquellas calles, donde los muchachos en las esquinas se reunían, para ver a las muchachas pasar o simple y sencillamente para conversar, de vez en vez más de uno, se iba sin despedirse del grupo, tras la chica que le quitaba el sueño y que poco a poco se iba convirtiendo en su tormento, pues no encontraba la forma de llamar su atención…Las palabras bonitas acaso le arrancaba una sonrisa o la burla del grupo, luego de regresar como perro con la cola entre las patas…

En aquel inmenso jardín en pleno abril, habían tantas flores cada una con su encanto, pero siempre había una que se volvía obsesión, pues sin darte cuente te roba el corazón. Nunca faltaba quien se enamorara de una de las chicas con las que recién había cursara el sexto grado de primaria y como siempre sucede, ellas con esa prisa por crecer dejan a los varones atrás, al punto que en poco tiempo se sienten como enanos frete a ellas…

Mas para esas cosas del amor, la creatividad de los muchachos no tiene límites, como bien es sabido a los números siempre se les han atribuido diferentes significados y propiedades, claro aparte del valor que representan, así tenemos que para algunas culturas el número 13 es de malos augurios o mala suerte, por los que los muchachos para referirse al mismo sin mencionarlo, le llaman el “Gracias” el 7 que es un número cabalístico y tiene connotaciones de buena suerte o el 3 que denota tiempo suficiente( por eso nos dicen: voy a contar hasta tres…) por lo que a alguno se le ocurrió, darle al “21” la connotación de la solicitud de un beso(como quien dice “Hoy estoy de suerte y ya te he dado tiempo suficiente “para pensarlo…).

En los autobuses públicos por esos tiempo, al pagar el pasaje, se le daba un ticket al pasajero, ticket que de vez en vez cuando subía el inspector de la línea de buses, lo pedía, para cerciorarse, de que todos habían pagado su pasaje y lo cortaba a la mitad. Dichos tickets venían numerados en orden correlativo y la forma de formar el mentado 21 era, sumando uno a uno los dejitos y si estos sumaban 21, pues el ticket podía ser canjeado por un beso por la niña de tus sueños. Así era que los muchachos, al subir al bus lo primero que hacían era sumar los dígitos y si era el 21, aun que el inspector los bajara, no soltaban el mentado ticket.

Miguel Alejandro era uno más de los muchachos de la cuadra, amigo de todos, pero un amante de la soledad, le gustaba al caer la tarde subirse al tejado de la casa, para ver las estrellas y escuchar música romántica en su radio a transistores y su gato. Soñaba despierto con el día, en que encontrara a esa niña que le robaría el corazón, no sabía quién era, pero tenía la certeza de que en cualquier rincón del planeta ella también lo esperaba, con las mismas ansias que él la anhelaba. Como todos los chicos de su edad, le gustaba ir a los repasos (bailes) y ver bailar a las chicas. Se moría de las ganas por sacar a bailar a una y sentir cerca su respiración, pero no sabía bailar, no tenía esa gracia, por más que lo había intentado hasta con las escobas, siempre se tropezaba, así que prefería ver. Le gustaba la música en español e ingles y aun que esta no la entendía, se inventaba la letra, una que expresaba los sentimientos de su corazón… Porque eso sí, Miguel Alejandro para escribir, se las pintaba solo y más de una vez de su inspiración brotaron las cartas de amor, con las que sus amigos enamoraron a sus novias, pues a solicitud de ellos, el era algo así el poeta anónimo del cortejo de los amigos. Eran cartas llenas de imaginación y poesía, cartas escritas pensando en la niña que aun no conocía… Y como todos también guardaba los mentados 21 cuando tenía la fortuna de que uno de ellos caía en sus manos, los atesoraba en una billetera vieja, donde portaba más papeles que dinero.

Veía como cada uno de sus amigos se iba empatando con alguna chica, ellos le decían, que se animara que habían tantas florecitas bellas para escoger en aquel jardín, pero el cómo podía se hacia los quites y salía del asecho. Aun que más de una vez sentía esa melancolía de la soledad , a veces sentía esas ganas de adelantar las manecillas del reloj para propiciar aquel encuentro, que no veía venir y se preguntaba si aquello no era más que el fruto de sus idealizaciones… Mas seguía esperando y puntual a su cita con las estrellas y la luna.

Los vientos de fin de año y ese frio que pide a gritos unos brazos para abrigarlo, le traían una ansias que apenas lograba disipar, al escuchar las canciones que hablan de amor o ver una pareja de enamorados pasar, le hacía sentir, que en su vida le faltaba esa clase de cariño. Era aun un niño, que espera con toda la ilusión del mundo a que todo eso llegara. Por las calles se veía a los muchachos cortejando a las muchachas, principalmente cuando estaban en grupo, como que eso les inyectaba una dosis de valentía que cuando estaban solos no tenia, pues al parecer en las cosas del amor las chicas tenían más coraje y determinación.

Una tarde de esas, cuando las prisas por no perderse el programa de televisión favorito, hace que los muchachos salgan corriendo a hacer el mandado a la tienda, mientras pasan los comerciales… Miguel Alejandro fue por azúcar, pero en la tienda de la esquina no había, ni en la de la vuelta de la manzana, en fin corrió de tienda en tienda sin poder encontrar, en esas prisas andaba, cuando se choco con alguien, a quien le boto la docena de huevos que llevaba, disculpándose y apenado, se agacho a recoger según él, lo que no era más que una torta cruda de llenas, clara y cascaras… Como pudo se repuso de su vergüenza y pena, al levantar los ojos, una mirada le segó por un instante, la cual le cautivo el corazón, no supo que mas decir, que mas hacer, solo sintió a todos su ser estremecer cuando con una voz de ángel, la chica le dijo: No te preocupes, comprare otra docena más, el tomo el dinero que llevaba y pago por ellos, luego sin decir, ni preguntar nada la acompañó hasta la casa de la muchacha. Al llegar a la puerta se despidió, dándole la mano todavía con restos de aquella torta que había quedado en el suelo. No le pregunto su nombre, no le dijo nada, pero aquella mira había sido fulminante…

Regreso a casa sin azúcar y sin dinero, la mama ya un tanto enfadada, le pregunto del porque de la tardanza, apenas pudo inventarse una explicación creíble, pues le dijo que había ido de tienda en tienda y que en esa había perdido el dinero, la mama lo noto extraño, así que no insistió mas. A él, se le olvido el programa, no quiso comer, se fue directo al tejado, con su gato y su radio portátil de transistores a preguntarle a las estrellas, a pedirle consejo a la luna.

Los días subsiguientes, se inventaba cualquier pretexto para pasar por la calle de aquella chica, a diferentes horas, tratando de crear un encuentro casual, para poder volver a verla, era como un gato esperando a que el ratón salga de su guarida. Así le pasaban los días, pero ni sombras. Cansado de esperar y de preguntar, por unos días dejo de insistir. Quizás había sido una visita causal a algún pariente o la amiga de alguna muchacha, le resultaba extraño, pues La Colonia, era como un pueblito a poca distancia de la ciudad, donde todos se conocían. Pese a su decepción por no poderla encontrar, no podía olvidar su mirada, esos ojos con la luz de las estrellas… Fue un sábado de los primeros días de diciembre, cuando sus amigos pasaron por él como siempre, para ir a aplanar las calles y si encontraban un repaso ir a bailar. Aquel grupito de muchachos iban por la quinta avenida, sin rumbo, cuando otro grupito les dijo: Mucha hay repaso por la Isla, vamos… Y sin más palabras los dos grupos se apresuraron al lugar, pasarían por su calle, la calle que de la chica de los ojos lindos, al aproximarse sin poderlo evitar sintió un acelerón del corazón y como que una mano le apretara el pecho. Pero no la vio y siguieron de largo, ante la gana de pasar frete a la casa. Llegaron donde era el repaso, pero estaba lleno a reventar y no se podía entrar, por lo que se quedaron afuera escuchando la música y viendo como estaba el panorama, luego de un rato, poco a poco fueron entrando ante la insistencia de algunos de los del grupo, pues por la ventana había vista a una chicas que les habían gustaba o como decían los muchachos .Como pudieron se abrieron camino, las muchachas y los muchachos como podían bailaban tratando de hacer alarde de los nuevos pasos que habían aprendido, entre machucón y machucón se instalaron en un rincón de la sala, entre broma y broma, echando ojo a las muchachas, comentaban entre sí, cuando de repente en medio de las luces de colores de los focos envueltos en papel celofán, Miguel Alejandro se volvió a encontrar con aquella mirada cautivante, pero estaba acompañada bailando con un muchacho que la miraba con tanta atención, en cuestión de segundos entablo un dialogo de preguntas y respuestas consigo mismo, que fue interrumpido por el codazo de una de sus amigos, que le dijo: ¡Vos, Miguel Alejandro!, vos mira como te mira la patoja aquella vos, ¡Esta chilera mano!, cáele, no le hace que este acompañada. Sera vos le replico. Si hombre, nosotros le decimos al cuate que alguien lo llama y vos la invitas a bailar. Pero si no se bailar, les contesto. No le hace, en fin entre el montón quien se va a dar cuenta, vos ¡No te agüeves mano! ¡Llégale a la guisita, que esta chilera! Pero antes que ellos actuaran, ella se lo despacho, quien sabe con qué pretexto y se fue a parar justo frente a él y le guiño el ojo y le sonrió, al verlo, él se puso nerviosos y sin saber qué hacer, mas de empujón en empujón y palabras de ánimo, llego frente a ella y la invito a bailar, ella accedió y el cómo pudo dio sus primeros tanes(intentos) en el baile, el cual era evidente no era unas de sus talentos, mas al ver que a ella eso no le importaba, siguió bailando, poco a poco fue tomando confianza, fue como si se crease una atmosfera donde solo estaban ella y el. Él le dijo su nombre, ella también, intercambiándose miradas y sonrisas, conforme caía la noche el ritmo de la música fue sediento a la música más suave, lo cual lo ponía en un verdadero aprieto, pues una cosa era bailar como gorila suelto y otra era tomarla de la cintura y sentirla cerca llevando el ritmo, un ritmo que él no sabía llevar, ella se dio cuenta y le dijo: No te preocupes yo te enseño. El trataba de seguirla, pero era como un trozo bailando, sus amigos entre risas y siendo cómplices lo animaban, haciéndole señas de que se acercara mas. Al notar que la presencia del grupo estorbaba, uno de ellos le dijo a los demás ¡Mucha estamos haciendo tierra! ¡Vámonos! , así lo hicieron y se fueron uno a uno, para esperarlo en la cuadra y preguntarle cómo le había ido, mas antes de despedirse, uno de ellos le paso dando con disimulo un ticket con el famoso numero 21, el lo agarro rápidamente y se lo metió a la bolsa, ella se dio cuenta y con esa sonrisa picara de complacencia que hacen las chicas, hizo como que no vio. Ellos se fueron y él se quedo junto a ella un rato más, hasta que la hermana de ella, le dijo que era horade irse, la hermana le dijo que podía acompañarlas, ella se adelanto con el amigo que ella iba y ellos sé fueron detrás conversando… Al llegar a la casa de las chicas se despidieron, sin querer despedirse, pues ambos sabían que allí se empezaba a escribir una historia, su historia…
Oxwell L’bu

viernes, 20 de mayo de 2011

"Himno Nacional de Guatemala"


"Himno Nacional de Guatemala"
¡Guatemala feliz...! que tus aras
no profane jamás el verdugo;
ni haya esclavos que laman el yugo
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo amenaza invasión extranjera,
libre al viento tu hermosa bandera
a vencer o a morir llamará.

Coro

Libre al viento tu hermosa bandera
a vencer o a morir llamará;
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tú forjaste con mano iracunda,
el arado que el suelo fecunda
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
y lograron sin choque sangriento
colocarte en un trono de amor.

Coro

Y lograron sin choque sangriento
colocarte en un trono de amor,
que de patria en enérgico acento
dieron vida al ideal redentor.

Es tu enseña pedazo de cielo
en que prende una nube su albura,
y ¡ay! de aquel que con ciega locura
sus colores pretenda manchar.



Pues tus hijos valientes y altivos,
que veneran la paz cual presea,
nunca esquivan la ruda pelea
si defienden su tierra y su hogar.

Coro

Nunca esquivan la ruda pelea
si defienden su tierra y su hogar,
que es tan sólo el honor su alma idea
y el altar de la patria su altar.

Recostada en el ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro,
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bello Quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que protege tu suelo;
¡ojalá que remonte su vuelo,
más que el cóndor y el águila real!

Coro

¡Ojalá que remonte su vuelo,
más que el cóndor y el águila real!
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal.

Letra: José Joaquín Palma
Música: Rafael Ovalle
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Al escuchar sus notas veo ondear mi bandera
que se pierde en ese cielo azul…
Donde esa ave indiana cruza esta tierra
que es vientre de cuna que ha parido hijos
de nobleza con alma de libertad.

Cuando canto este himno se hincha mi pecho
y llevo mi mano al corazón…
Con la firme convicción de que podemos hacer
de nuestra patria un lugar donde nuestros hijos,
puedan soñar y realizar las aspiraciones más
profundas del hombre…
Oxwell L’bu