Hemos sido herederos del legado del Honor y la Ciencia,
que ha trascendido a cada promoción que ha puesto
alma y corazón por mantener en alto el estandarte,
cuando cantamos “Yo mi vida quisiera ofrendarte
Instituto de Adolfo V. Hall”…
Con el espíritu navideño y esa mística hallista que es perenne en mi sentir, he querido compartir con los hallista de todos los tiempos, esos diseños de Cascanueces en los cuales, quise recrear el uniforme que nos distingue. ¡Hallista por siempre!
Oxwell