miércoles, 15 de septiembre de 2021

“Al compas de la banda de guerra”

 



“Al compas de la banda de guerra”

“Oh nuestro máximo estandarte,

porque siempre te alumbre buen sol...”


Que sería de un desfile, sin la emoción,que le imprime un canto, una canción, que provoca que lata a mil el corazón, cuando la entona la banda de guerra y se hincha la guerrera.


Porque la banda de guerra, es la que marca el compás, es la que inflama la moral y la que hace que el fusil, nos pese menos cuando las fuerzas ya no dan... Porque quien ha podido olvidar, ese paso frente al Palacio Nacional, entonando el himno del Hall, cuando sientes la piel de gallina y un orgullo que no te cabe en el pecho.  También cuando vamos a sextear, uniformados de gala, haciendo gala de la gallardía y arrancando aplausos y admiración a ese batallón y su banda de guerra.

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#InstitutoAdolfovHall




martes, 14 de septiembre de 2021

“Un día antes del desfile”


 “Un día antes del desfile”

En uniforme de fatiga, día a día, se practicaban, las maniobras de orden cerrado, no solo para desfilar, sino también para demostrar, el calibre de la moral...


Llegaban las celebraciones del día de la independencia y como hallistas, teníamos conciencia, de que a la patria todos los días se le debe de honrar, pero hay que, con ella celebrar, sufrir o llorar, porque a  esa patria que amamos no se le abandona nunca.


Y así llegaban esos días de celebración, con la moral alta, más allá de la motivación, se hacían diferentes actos cívicos en los cuales, el instituto siempre decía presente, se dividían las comisiones, entre las diferentes compañías que componían el batallón de caballeros alumnos y así, a unos les tocaría ir a los actos en el monumentos a los próceres, a otros a los honores al pabellón nacional y los 21 cañonazos en el parque central y a otros a alguna presentación en el centro cultural Miguel Ángel Asturias.


Solía sucedes que ese 14 de septiembre solía llover y se empapaba el uniforme de gala, el cual se usaría al día siguiente para el desfile. Así que sacando fibra, como se suele decir, al día siguiente los caballeros alumnos se debía presentar con el uniforme impecable, lo cual suponía una noche de desvelo, secando y planchado el uniforme con cuidado para no dañarlo, volver a darle ese brillo a los botines y pulir los botones, insignias y hebillas. Todo aquello se hacía con alegría, a nadie se le escuchaba protestar, porque todo aquello además de conformar la mística hallista, también era parte de la disciplina, sin la cual es muy difícil lograr objetivos en la vida.

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#Hallistasporsiempre

miércoles, 8 de septiembre de 2021

“Ese primer día que no se olvida”

“Ese primer día que no se olvida”
Con 11,12 o 13 años acuestas,
con más preguntas que respuestas;
nos empezamos a alinear,
pues el sargento, llamó a formar.

Por la derecha, alinear, atención
firmes... Se escuchó,
aún vestidos de civil,
algunos sin mostrar,
el corte de cabello particular.

Menos mal aún no empezábamos 
a cachar, pero de todas formas
íbamos a rebotar...
Nos hablaban en un argot 
para la mayoría desconocido,
estos mentados galonistas,
de donde habrán salido.

Era nuestro primer día en el Hall,
la mayoría no nos conocíamos,
pero entre filas íbamos a sudar,
a reír a llorar, nos íbamos 
a hermanar.

Exigencias que nunca nadie
antes nos pidió, como rasurar
una barba y un bigote inexistentes,
sería que los galonistas, estaban
un tanto dementes.

Las manos a la cintura, para mantener
la compostura, el mentado pasó 
gimnástico, una forma de marchar,
para no desalinear, haciendo sonar 
los zapatos, como aplaudiendo,
el recluta que recién se está puliendo.

Como olvidar ese primer día,
si quien lo diría, han pasado los años
y el recuerdo es recurrente en el
corazón y la mente, porque ese día,
marco un antes y un después.
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#Hallistasporsiempre


 

sábado, 21 de agosto de 2021

“Armando Orantes López”


 “Armando Orantes López”

(De sargento a capitán)

No, en el Hall no se van dejando, asignaturas pendientes y todos los cursos tienen el mismo peso, no hay curso fácil, pues se puede repetir el año por un solo curso o causar baja, pues hay que cumplir con el pensum a cabalidad.


Armando Orantes López, integró la VI promoción del instituto Adolfo V. Hall central y llegó a ser sargento y según cuentan sus contemporáneos, siempre integró la banda de guerra, por su pasión por la música. Se graduó y años después de nuevo, se integró a las filas del instituto, esta vez como capitán asimilado, impartiendo la clase de formación musical.


El Capitan Orantes se presentaba a impartir clases, de forma impecable, su bata limpia y bien planchada, sus zapatos relucientes y ese toque marcial para dirigirse a los caballeros alumnos.


El curso de formación musical, no era para nada un curso fácil, uno se tenía que aplicar si lo quería aprobar. Pues los exámenes consistían en una parte teórica y la otra de conocimiento musical.


Cada año lectivo, se grababa un casete de una hora, con música clásica de los grandes autores y había que escucharla y prácticamente memorizarla, pues en el examen, al azar, se solía tocar un par de dichas melodías y se tenían que identificar, así como  poder describir el tipo de obra, el nombre del autor y la obra, con una breve descripción de la misma.


Han pasado los años, desde aquellas clases magistrales de formación musical, pero cuando he podido ir a un concierto o suena en algún lugar, alguna de aquellas obras, con facilidad la he podido identificar y no ha faltado quien, se impresione por dicho conocimiento y es verdad no somos expertos en música clásica, pero aquellas clases, le dieron  un verdadero empuje a nuestra cultura general.

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En la foto: de pie Cap. Orantes y sentado Cap. Iriarte

#Institutoadolfovhall

#formacionmusical

viernes, 20 de agosto de 2021

Solo para conocedores...


 Solo para conocedores...

-Si, nosotros teníamos tarea académicas 

con las que debíamos de cumplir.


-Si, teníamos responsabilidades en casa.


-Si, teníamos asignaturas que aprobar e igual que cualquier adolescente o joven, teníamos amigos con los queríamos pasar tiempo y/o alguna novia con la que queríamos compartir.


Pero al día,le sacábamos fibra, pues la pulcritud, también puede ser una virtud, que pone de manifiesto lo que se lleva por dentro. Pues esas botas que usábamos, lucían por lo bien lústralas, el uniforme siempre impecable y la hebilla y las insignias portadas dignamente, pulidas y brillosas.


Porque no era solo cuestión de apariencia, sino de una mística y una disciplina que se nota, hasta cuando se camina. Por eso esas artículos eran inflatables, la pasta para lustrar, el Sidol o el Brazo para pulir y los trapos que nunca estaban demás.

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#Nitides


domingo, 15 de agosto de 2021

“De luchador a catedrático”



 “El Fantasma: De luchador a catedrático”

En 1942 se inician los primeros encuentros en Guatemala, del llamado deporte espectáculo, la lucha libre, durante el gobierno de Jorge Ubicó, ya que esté era aficionado a este tipo de espectáculos y se organizaban, para celebrar su cumpleaños.


Ya en los años cincuentas, la lucha libre se enraíza en el gusto de los guatemaltecos, utilizando algunas salas de cine para su presentación, hasta que encuentra su cede en el gimnasio Teodoro Palacios Flores, es en estos años que El Fantasma, Ramiro Iriarte Echeverria,empieza a brillar dentro de la lucha nacional, junto a otras leyendas de la lucha de esa época, como Bobby  Rodenas, El gato, Hugo Cisneros El maldito, Aristides Pérez, Pluma Negra entre otros.


Como era de esperarse, el deporte espectáculo empezó a crecer, no solo en espectadores, sino también en cuanto a participantes. Gracias al decidido apoyo brindado por el periódico El graficó y la transmisión de las luchas, primero por radio y luego por la televisión nacional. Para inicios de los años setentas, ya dichos luchadores, eran ya consagrados en las arenas guatemaltecas y había un grupo de jóvenes, deseoso de integrarse, pero encontraron cierto grado de oposición, de parte de los veteranos. Pero fue precisamente El Fantasma Ramiro Iriarte Echeverria quien abre las puertas para esta nueva generación, como lo atestigua la publicación de Prensa Libre del 14 de mayo de 2017 titulada El tercer round, donde el Fantasma textualmente, manifiesta: “Entre la patojada están las futuras estrella, por lo que no podemos sacarlos del ambiente.” Abriendo de esta forma la puerta a grandes luchadores como Rayo Chapin, José Azzari, el Arriero de San Juan, Pluma Negra entre otros y  a quien le daba voz y emoción con sus narraciones Enrique Bremermann.


El Fantasma, usaba máscara durante sus presentaciones, hasta que en un duelo la pierde, quedando al descubierto su identidad, tiempo después se retira de la lucha profesional guatemalteca.


Ramiro Iriarte Echeverria, deja de ser el fantasma y se convierte en El Capitan Iriarte en las aulas del instituto Adolfo V. Hall central y allí imparte cursos de Estudios Sociales, con su particular estilo e inicia, otra lucha, la de inculcar el deporte competitivo en los caballeros alumnos, es por eso que organiza, año con año los llamados Juegos deportivos Inter promociones, que luego pasa a ser Inter halles, entre los institutos Adolf V. Hall del país, siendo los primeros en celebrarse dentro de esta modalidad, los que sirvieron como marco de la celebración de las bodas de plata del instituto. En los cuales se ponía garra en la competencia pero también se exigía el juego limpio y la caballerosidad.


Por lo que podemos decir que el Fantasma, El Capitan Iriarte, a dejado un legado de puertas abierta, para el deporte nacional.

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#Elfantasma

#Luchalibre

sábado, 31 de julio de 2021

Un humilde legado...

.. Hugo Letona Rodríguez y su servidor(integrantes de la promoción XXV) llevamos más de una década, rescatando fotos(qué son vivencias) y de alguna forma compartiendo memoria, con narrativas de exciten la memoria y nos hagan evocar, aquellos momentos que se viven solo una vez. Hay a algunos no les parece, porque de alguna forma se vuelven públicos. Pero sin pretender igualarnos a él, Mario Vargas Llosa(Nobel de literatura) en su libro “La ciudad de los perros” narra sus vivencias en una academia militar, muy parecidas al Hall Lioncio Prado y lo coloca a nivel mundial, pese a que en algunas de sus historias son favorables. Nosotros por el contrario hemos tratado en este tiempo de transmitir la mística, la identidad de un hallista y el porqué este nos marcó positivamente de por vida y esperamos quede como un humilde legado para las próximas generaciones