viernes, 19 de marzo de 2021

“Esos personajes del Hall” (Justo Calito)


 “Esos personajes del Hall”

(Justó Calito)

Cuantas generaciones de hallitos, pasaron por las habilidosas manos de Calito y perdieron bajo su máquina la cabellera.

Justó Calito, era un especialista, de alta en el instituto Adolfo V. Hall central, que inicia sus labores a finales de los 60’s. Era el barbero, que en cuestión de minutos, te dejaba casi sin pelo y con un perfecto corte militar. 

Y cómo poder olvidar, ese primer día de recluta, cuando aún se luce la cabellera y en un santiamén, la vez rodar por el piso.  Y es más que seguro, que la mayoría pasaron por su máquina prodigiosa, porque aparte de rápido, era preciso en el corte militar.

Calito era de esas personas, que sabía granjearse la amistad y a la vez mantenía ese respeto de la disciplina militar.  Los oficiales de alta en el Hall, tanto los superiores como sub alternos, apartaban su turno para cortarse el pelo con él, dada su habilidad y precisión.

Eso aunado a su don de gente,hizo de él, todo un personaje, al que siempre se le recuerda, estuvo de alta hasta 1992, año de su retiro.

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#hallista

lunes, 15 de marzo de 2021

Después de varias décadas...


Un amigo de toda la vida,
con el tengo muchas historias compartidas...
Fuimos vecinos, fuimos parte del grupo
scout 51, fuimos compañeros de clase 
en la escuela Darío González y hermanos
y compañeros de la promoción 25
bodas de plata del Instituto Adolfo V. Hall central.

Hoy después de varias décadas, nos volvíamos 
a encontrar y fue una significativa ocasión 
para celebrar.


 

jueves, 4 de marzo de 2021

“Un atípico primero de marzo”




 “Un atípico primero de marzo”

(Hallistas en la pandemia)

Desde su fundación en 1955 el espíritu Hallista, no ha sido doblegado, ni esa llama de moral se ha apagado; pues ha atravesado por circunstancias adversas, como una guerra civil de muchos años, un terremoto devastador, un incendió en sus instalaciones y ahora la pandemia.


Este sin duda, ha sido un primero de marzo atípico, sin la presencia del batallón frente al pabellón, sin alborada y la emoción de las reuniones de las anteriores promociones; sin embargo la mística continua. Este 2021 año del bicentenario de la independencia de Centro America y aún bajo los estragos de una pandemia que no da tregua, los aspirantes de la promoción 67 de señoritas y caballeros alumnos del instituto Adolfo V. Hall central, dieron un paso al frente y dijeron presente, en el 66 aniversario del instituto.


Si, esta vez no hubo alborada, ni todas esas bellas tradiciones, pero el espíritu Hallista estaba allí, respaldando y apoyando a los herederos de dicha mística. Ojalá el peso de las charreteras pese en esta nueva promoción, ojalá el birrete siga siendo portado con la misma gallardía y dignidad que lo han hecho las anteriores promociones.

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#Hallistas

#pandemia

lunes, 1 de marzo de 2021

Lo que se conserva...



Hay cosas que uno conserva,
porque son como las huellas por dónde 
se ha pasado y han dejado una marca
Imborrable en la vida.

Y aunque materialmente, no se conservan,
se seguirían guardando en el corazón,
porque sin esas vivencias y experiencias
uno no sería, lo que es hoy.
#hallistaporsiempre

“Para llegar al primero de marzo”


 . “Para llegar al primero de marzo”

Para llegar al primero de marzo, había que recorrer un camino cuesta arriba, de pendiente pronunciada, que a todo aspirante retaba...


En los primeros dos meses, era el inició de una formación, que nunca terminaba, pues llegar al primero de marzo, era como una graduación anticipada, donde no se recibía el título, porque este debía ser escrito, con la tinta del sacrificio y perseverancia.


Los antiguos, lo sabían, que no todos llegarían a aquella primera meta, pues cuando fueron aspirantes, habían aprendido  primeramente a ponerle el tren de aterrizaje a sus sueños.

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#hallista


domingo, 28 de febrero de 2021

“De frente al paso gimnástico...”



 “De frente al paso gimnástico...”

Ser nuevo era la ver la transformación de un niño, que encaraba con estoicismo y compromiso las desiciones de un hombre...


Desde aquel primer día, el sueño a veces parecía, convertirse en pesadilla, porque el camino era cuesta arriba, sin favores, ni preferencias, todos éramos iguales entre filas. Cada día era un reto y todo comenzaba, con la primera formación, en la que el sargento encargado, con voz de mando ordenaba: Por la derecha alinear, atención firmes, flanco derecho. De frente al paso gimnástico, marchen...


Aquella era una forma de marchar, muy particular, en la que se buscaba, que el recién ingresado, aprendiera a coordinar sus pasos con los de los demás. Era un tanto incómodo el marchar de aquella forma, por momentos se perdía el equilibrio, por eso de llevar las manos a la cintura. Pero poco a poco se iba aprendiendo a coordinar el paso y a seguir el compás.


Los antiguos, saben por experiencia que de todos aquellos aspirantes, no todos llegan al primero de marzo, algunos pedirán su baja, pues aquellos primeros días, son como una navaja que rasura el bigote que aún no a salido y las barbas de las ansias que lleven en remojo.


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#Institutoadolfovhall


viernes, 19 de febrero de 2021

“Cuando llegaban los antiguos”


 . “Cuando llegaban los antiguos”

Si el sargento encargado y sus galonistas, nos hacían dejar el alma, en la pista, cuando se agregaban los antiguos, ese era otro nivel, que te hacía preguntarte, qué hacías realmente en aquel plantel...


La primera semana había transcurrido, para los aspirantes. Habían recibido ya, el uniforme verde olivo, sin insignias, las botas y la gorra. Uniformes que debían de tallar a su medida, porque no habían tallas para niños. Prácticamente algunas mamás, se  veían en la tarea de desarmar dicho uniforme, córtale y volverlo a coser. Con las botas era otra historia, era lustrarlas hasta sacarle un brillo reluciente y usarlas con algodones en la punta para que se ajustaran al tamaño del pie de aquellos niños.


Aquel sería su primer día uniformados  y por primera vez tendrían ese encuentro con los antiguos y empezarían las clases regulares, pues la primera semana era solo de adaptación. Los antiguos en su mayoría, hacían que pesara la antigüedad y por primera vez los nuevos empezaban a valorar cada barra en las charreteras.


Los antiguos, principalmente los de segundo año, que acababan de pasar de nuevos a neutros, comían ansias por demostrar su antigüedad sobre los nuevos. Aquel primer día, era el día que marcaba en definitiva una nueva etapa, en la que pasarían de niños a adolescentes y de los cuales se esperaba un carácter de hombres.


Algunos durante aquella primera semana, solicitaban su baja, pues era mucha la presión, otros por orgullo o por demostrarse que también podían, estoicamente enfrentaban el reto. Durante cerca de dos meses, serían grama, sin distintivos y sin insignias, pues esas hay que sudarlas y ganarlas, pues no cualquiera llegaba  a aquel ansiado primero de marzo.

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#Institutoadolfovhall

#hallista