jueves, 4 de marzo de 2021

“Un atípico primero de marzo”




 “Un atípico primero de marzo”

(Hallistas en la pandemia)

Desde su fundación en 1955 el espíritu Hallista, no ha sido doblegado, ni esa llama de moral se ha apagado; pues ha atravesado por circunstancias adversas, como una guerra civil de muchos años, un terremoto devastador, un incendió en sus instalaciones y ahora la pandemia.


Este sin duda, ha sido un primero de marzo atípico, sin la presencia del batallón frente al pabellón, sin alborada y la emoción de las reuniones de las anteriores promociones; sin embargo la mística continua. Este 2021 año del bicentenario de la independencia de Centro America y aún bajo los estragos de una pandemia que no da tregua, los aspirantes de la promoción 67 de señoritas y caballeros alumnos del instituto Adolfo V. Hall central, dieron un paso al frente y dijeron presente, en el 66 aniversario del instituto.


Si, esta vez no hubo alborada, ni todas esas bellas tradiciones, pero el espíritu Hallista estaba allí, respaldando y apoyando a los herederos de dicha mística. Ojalá el peso de las charreteras pese en esta nueva promoción, ojalá el birrete siga siendo portado con la misma gallardía y dignidad que lo han hecho las anteriores promociones.

Oxwell L’bu copyrights 2021

#Hallistas

#pandemia

lunes, 1 de marzo de 2021

Lo que se conserva...



Hay cosas que uno conserva,
porque son como las huellas por dónde 
se ha pasado y han dejado una marca
Imborrable en la vida.

Y aunque materialmente, no se conservan,
se seguirían guardando en el corazón,
porque sin esas vivencias y experiencias
uno no sería, lo que es hoy.
#hallistaporsiempre

“Para llegar al primero de marzo”


 . “Para llegar al primero de marzo”

Para llegar al primero de marzo, había que recorrer un camino cuesta arriba, de pendiente pronunciada, que a todo aspirante retaba...


En los primeros dos meses, era el inició de una formación, que nunca terminaba, pues llegar al primero de marzo, era como una graduación anticipada, donde no se recibía el título, porque este debía ser escrito, con la tinta del sacrificio y perseverancia.


Los antiguos, lo sabían, que no todos llegarían a aquella primera meta, pues cuando fueron aspirantes, habían aprendido  primeramente a ponerle el tren de aterrizaje a sus sueños.

Oxwell L’bu copyrights 2021

#hallista


domingo, 28 de febrero de 2021

“De frente al paso gimnástico...”



 “De frente al paso gimnástico...”

Ser nuevo era la ver la transformación de un niño, que encaraba con estoicismo y compromiso las desiciones de un hombre...


Desde aquel primer día, el sueño a veces parecía, convertirse en pesadilla, porque el camino era cuesta arriba, sin favores, ni preferencias, todos éramos iguales entre filas. Cada día era un reto y todo comenzaba, con la primera formación, en la que el sargento encargado, con voz de mando ordenaba: Por la derecha alinear, atención firmes, flanco derecho. De frente al paso gimnástico, marchen...


Aquella era una forma de marchar, muy particular, en la que se buscaba, que el recién ingresado, aprendiera a coordinar sus pasos con los de los demás. Era un tanto incómodo el marchar de aquella forma, por momentos se perdía el equilibrio, por eso de llevar las manos a la cintura. Pero poco a poco se iba aprendiendo a coordinar el paso y a seguir el compás.


Los antiguos, saben por experiencia que de todos aquellos aspirantes, no todos llegan al primero de marzo, algunos pedirán su baja, pues aquellos primeros días, son como una navaja que rasura el bigote que aún no a salido y las barbas de las ansias que lleven en remojo.


Oxwell L’bu copyrights 2021

#Institutoadolfovhall


viernes, 19 de febrero de 2021

“Cuando llegaban los antiguos”


 . “Cuando llegaban los antiguos”

Si el sargento encargado y sus galonistas, nos hacían dejar el alma, en la pista, cuando se agregaban los antiguos, ese era otro nivel, que te hacía preguntarte, qué hacías realmente en aquel plantel...


La primera semana había transcurrido, para los aspirantes. Habían recibido ya, el uniforme verde olivo, sin insignias, las botas y la gorra. Uniformes que debían de tallar a su medida, porque no habían tallas para niños. Prácticamente algunas mamás, se  veían en la tarea de desarmar dicho uniforme, córtale y volverlo a coser. Con las botas era otra historia, era lustrarlas hasta sacarle un brillo reluciente y usarlas con algodones en la punta para que se ajustaran al tamaño del pie de aquellos niños.


Aquel sería su primer día uniformados  y por primera vez tendrían ese encuentro con los antiguos y empezarían las clases regulares, pues la primera semana era solo de adaptación. Los antiguos en su mayoría, hacían que pesara la antigüedad y por primera vez los nuevos empezaban a valorar cada barra en las charreteras.


Los antiguos, principalmente los de segundo año, que acababan de pasar de nuevos a neutros, comían ansias por demostrar su antigüedad sobre los nuevos. Aquel primer día, era el día que marcaba en definitiva una nueva etapa, en la que pasarían de niños a adolescentes y de los cuales se esperaba un carácter de hombres.


Algunos durante aquella primera semana, solicitaban su baja, pues era mucha la presión, otros por orgullo o por demostrarse que también podían, estoicamente enfrentaban el reto. Durante cerca de dos meses, serían grama, sin distintivos y sin insignias, pues esas hay que sudarlas y ganarlas, pues no cualquiera llegaba  a aquel ansiado primero de marzo.

Oxwell L’bu copyrights 2021

#Institutoadolfovhall

#hallista

domingo, 17 de enero de 2021

“Esas cosas que aprendí en el Hall”

Esas cosas que aprendí en el Hall
A la disciplina, casi nadie la quiere abrazar, pero es el tiempo, quien nos suele enseñar, que sin disciplina, entrega y constancia nada se puede lograr.

Recluta aquí, la mejor carta de recomendación es usted mismo...Con esa aseveración iniciamos, nuestra formación cívico militar en aquel lugar.

Yo no sé, si lo que en el Hall a temprana edad aprendí, no por repetición, sino por experiencia, lo habría aprendido en otro establecimiento, diferente al templo del honor y la ciencia.

Todos nos regiamos por el mismo reglamento, sin importar el rango o el estrato social.Todos iniciamos de verde, pura grama, sin distintivos, ni insignias, porque para portarlas había que sudarlas y ganarlas.

En el Hall nunca hubo conserje alguno, nosotros limpiábamos las aulas, encerábamos los pisos y manteníamos los servicios sanitarios impecables. Nosotros éramos quienes al finalizar el ciclo lectivo, pintábamos el aulay los escritorios y reparábamos las cosas cuando se dañaban y fue esto lo que hizo crecer en nosotros ese sentido de responsabilidad y pertenencia.

Lo que en otros establecimientos eran faltas sin trascendencia, en el Hall tenían su consecuencia, estuviéramos o no con uniforme.La presentación personal era todo un ritual, uniforme enyuquillado y bien planchando, botas relucientes, hebilla e insignias bien pulidas y brillantes, dos pañuelos impecables uno para uso personal y el otro para la dama...Cabello bien recortado, uñass bien recortadas y limpias todo eso como parte de la mística hallista.

Pero más allá de eso, el código de conducta, era sinónimo de esa gallardía y caballerosidad. La dama siempre va al rincón, siempre se sede el lugar a las damas y ancianos en el autobús, no se tira basura, es más era prohibido mascar chicle o comer golosinas en uniforme.

Y en las fiestas, las invitadas por excelencia eran las damas, durante la primera hora todos debíamos de bailar primero con las señoras madres y con las damas mayores, pues ellas no iban a mirar, a ellas se le debía honrar y festejar. 

No eran normas legalistas, eran más bien una forma de aprender como tratar a una mujer y ser Cortez, era respetar a la autoridad sin ser serviles, era dar testimonio de lo aprendido dentro y fuera del aula. Habrán excepciones, pero en su mayoría, yo diría , que el instituto formó ha hombres de bien que aman con sus acciones a Guatemala.
Oxwell L’bu copyrights 2019

#hallista #institutoadolfovhall #Guatemala 

 

jueves, 26 de noviembre de 2020

Reto 2525




 

Aceptando el reto que me planteara, mi amigo y promoción Rianeiro Miron Recinos y para darle continuidad, me uno al mismo, el cual consiste en hacer 25 flexiones o dominadas, durante 25 días consecutivos; esto con el propósito de crear conciencia de la importancia de la salud integral (alma, mente y físico). Nomino a quien fuera nuestro sargento de compañía, el ingeniero Guillermo Fajardo Godoy para que se una a este reto. Hallista por siempre.

#Hallcentral

#Hallista

#Saludintegral

#Reto2525