miércoles, 8 de mayo de 2019

***A los hallistas de antaño***

***A los hallistas de antaño***
A esos hallistas de antaño,
nuestros antiguos,
que forjaron esa mística,
con estoicismo, dignidad
y disciplina.

A ellos, a quienes nos heredaron
hermosas tradiciones
y un legado que trasciende
generaciones.

A ellos, a los primeros
que portaron el birrete
y las charreteras
y dejaron todo el peso
de la antigüedad en ellas.

A nuestros antiguos,
que siempre se distinguieron,
con uniforme o sin el,
porque se es soldado,
dentro y fuera del cuartel.

A esos hallistas de antaño
que cuando marchaban,
con elegancia y gallardía,
provocaban suspiros
en las damas y que los niños
quisieran imitarles.

A esos hallistas, de ayer
hoy y siempre,
les adeudamos ese legado,
al que nos hemos abrazado,
con la promesa de no
defraudarlo.
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La disciplina

No era solo tender la cama...
Era hacerlo bien,
porque quien es disciplinado
en las cosas pequeñas,
lo es en las más grandes.

Y esa disciplina permite
alcanzar los objetivos
de la vida...
Porque se puede ser
muy talentoso, se pueden
tener los mejores recursos,
pero sin disciplina, todo
se va por la borda.
Oxwell L’bu copyrights 2019

viernes, 1 de marzo de 2019

***Damas de honor y ciencia***


***Damas de honor y ciencia***
Ellas entre filas son
como bellos tulipanes,
en cuyo rostro se posa,
un aura bajo el birrete
celeste de sus sueños.

Damas encantadoras,
poseedoras de ese
temple y fortaleza,
que realza su belleza;
damas de uniforme,
dama de respeto.

Ojalá mis versos
fueran más que una
salutacion,
para las flores de
Adolfo V. Hall.

Pues la señorita hallista,
con su dignidad conquista,
ya que ellas son fortaleza
y encanto del batallón.
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#hallista
#instirutoadolfovhall

jueves, 28 de febrero de 2019

***Cada alborada***

***Cada alborada***
Como cada alborada
nuestra bandera es izada;
llama a formación la corneta
al batallón entona
de todo corazón,
el himno nacional.

La bandera brilla
cual sol al amanecer,
se parece perder en el
azul del cielo y se posa
sobre ella, una nube
que prende su albura.

Habrase visto semejante
hermosura....
Las salvas estremecen
el horizonte y una voz
como trueno exclama:
Guatemala tu nombre inmortal!
Mientras cruza el firmamento
un majestuoso quetzal.

Cual tulipanes celestes,
herguidos en respetuosa
actitud, en el campo donde
florecen los más sublimes
ideales.

Los hallistas le rinden
honor a la patria,
patria que los llama
y reclama como hijos
herederos del sargento Hall.
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domingo, 24 de febrero de 2019

***Al instituto Adolfo V. Hall***

***Al instituto Adolfo V. Hall***
Instituto Adolfo V. Hall
el templo del honor y la ciencia,
donde siendo niños tomamos
plena conciencia,
que haber nacido en Guatemala
es una gran bendición.

En sus aulas iniciamos la formación,
allí despertó esa vocación,
la de servir a esta gran nación,
pues aquí está nuestro corazón.

Entre filas nos hermanamos,
entre filas sudamos
y nos sometimos a la disciplina
y a la perseverancia,
sln las cuales nada se puede
lograr...

Entre filas el honor va creciendo,
en las aulas la ciencia se va
expandiendo, en las mentes
de aquellos que buscan
más allá del conocimiento.

Instituto Adolfo V. Hall
donde despertamos de la niñez
a la adolescencia,
donde egresamos siendo
jóvenes de nobles idéales.

Alli se quedaron mis mejores años,
allí aprendí a subir peldaños
y a cambio recibí, no solo
una sólida formación,
sino también el carácter
para no claudicar.

Hoy te honro con el mismo
honor que me enseñaste,
hoy con corazón agradecido,
te digo gracias, por haberme
permitido, ser parte de ese batallón
de hallistas por siempre.
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#hallista
#Institutoadolfovhall

domingo, 10 de febrero de 2019

“El puente del triunfo”





“El puente del triunfo”
Aquel puente peatonal, se erguía como atalaya, frente al instituto y era seña inequívoca del recinto, de los hijos del honor y la ciencia .

El puente peatonal frente a las instalaciones, del instituto Adolfo V. Hall central tiene su historia y evoca muchas memorias en los hallista y no digamos en los abuelos.

Su historia se remonta a los años, en que dicho lugar era una inmensa finca, llamada la Aurora,la cual pertenecía al presidente Manuel Lisardo Barillas, años después le fue expropiada, por otro presidente José Maria Reina Barrios, quien tenía la aspiración de hacerla un jardín botánico, proyecto que no floreció. Para celebrar el primer centenario de la independencia, el general José Maria Reina Barrios construye, el hipódromo del sur. Pero fue el presidente Lazaro Chacón quien inicia los trabajos formales de construcción, pero estos fueron terminados por el general Jorge Ubicó.

Según contaban los abuelos, fue Ubicó como lo llamaban, quien tras conocer Francia que decide hacer una remodelación y embellecimiento de la ciudad. Los abuelos contaban que ir a las fiestas de noviembre era un lujo, por la belleza de las instalaciones, el orden y la seguridad. Los puentes peatonales cuentan que eran 6 de los cuales, sólo tres se mantiene en pie. Dichos puentes se dice que contaban con bellas decoraciones y detalles, tenían esperas tipo mosaico de vidrio que al iluminarlas al anochecer, realzaban su belleza.

Para los hallistas, uno de los puentes que aún se mantiene, es todo un símbolo de triunfo, déjenme contarles el porqué.  Al terminar los periodos de clases académicas los hallistas suelen ir a correr en traje de deportes, la llamada vuelta al Tigre, que es prácticamente correr por el perímetro del aereopuerto y luego regresar.  Allí se miraba corriendo a los hallistas, con paso acompasado y cantando, recorriendo al paso ligero el aereopuerto, en las primeras horas de la tarde, cuando el sol calcina la piel. Con la moral en alto manteníando el paso  y cuando venían de regreso, ver aquel puente era un alivio y se transformaba en el puente del triunfo, pues pasar corriendo bajo el era como cruzar la meta.

Por otro parte, durante las prácticas previas al 15 de septiembre, marchar bajo aquel puente era como un símbolo de victoria y esto está inscrito en la memoria, de los hallistas de todos los tiempos.

Para la celebración del aniversario del instituto, el primero de marzo, el puente adquiere más protagonismo, pues era limpiado y pintado y desde allí algunos padres e invitados, observaban las maniobras de orden cerrado.

Ojalá ese puente, como los que aún persisten el desgaste del tiempo, volvieran a recuperar la belleza de la cual contaban los abuelos y los hallistas de todos los tiempos siguieran conservando dicho puente que para más de una promoción, fue “El puente del triunfo”.
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#hallistas #Institutoadolfovhall

viernes, 18 de enero de 2019

Esas cosas que aprendí en el Hall

Esas cosas que aprendí en el Hall
A la disciplina, casi nadie la quiere abrazar, pero es el tiempo, quien nos suele enseñar, que sin disciplina, entrega y constancia nada se puede lograr.

Recluta aquí, la mejor carta de recomendación es usted mismo...Con esa aseveración iniciamos, nuestra formación cívico militar en aquel lugar.

Yo no sé, si lo que en el Hall a temprana edad aprendí, no por repetición, sino por experiencia, lo habría aprendido en otro establecimiento, diferente al templo del honor y la ciencia.

Todos nos regiamos por el mismo reglamento, sin importar el rango o el estrato social.Todos iniciamos de verde, pura grama, sin distintivos, ni insignias, porque para portarlas había que sudarlas y ganarlas.

En el Hall nunca hubo conserje alguno, nosotros limpiábamos las aulas, encerábamos los pisos y manteníamos los servicios sanitarios impecables. Nosotros éramos quienes al finalizar el ciclo lectivo, pintábamos el aulay los escritorios y reparábamos las cosas cuando se dañaban y fue esto lo que hizo crecer en nosotros ese sentido de responsabilidad y pertenencia.

Lo que en otros establecimientos eran faltas sin trascendencia, en el Hall tenían su consecuencia, estuviéramos o no con uniforme.La presentación personal era todo un ritual, uniforme enyuquillado y bien planchando, botas relucientes, hebilla e insignias bien pulidas y brillantes, dos pañuelos impecables uno para uso personal y el otro para la dama...Cabello bien recortado, uñass bien recortadas y limpias todo eso como parte de la mística hallista.

Pero más allá de eso, el código de conducta, era sinónimo de esa gallardía y caballerosidad. La dama siempre va al rincón, siempre se sede el lugar a las damas y ancianos en el autobús, no se tira basura, es más era prohibido mascar chicle o comer golosinas en uniforme.

Y en las fiestas, las invitadas por excelencia eran las damas, durante la primera hora todos debíamos de bailar primero con las señoras madres y con las damas mayores, pues ellas no iban a mirar, a ellas se le debía honrar y festejar.

No eran normas legalistas, eran más bien una forma de aprender como tratar a una mujer y ser Cortez, era respetar a la autoridad sin ser serviles, era dar testimonio de lo aprendido dentro y fuera del aula. Habrán excepciones, pero en su mayoría, yo diría , que el instituto formó ha hombres de bien que aman con sus acciones a Guatemala.
Oxwell L’bu copyrights 2019
#hallista #institutoadolfovhall #Guatemala