domingo, 10 de febrero de 2019

“El puente del triunfo”





“El puente del triunfo”
Aquel puente peatonal, se erguía como atalaya, frente al instituto y era seña inequívoca del recinto, de los hijos del honor y la ciencia .

El puente peatonal frente a las instalaciones, del instituto Adolfo V. Hall central tiene su historia y evoca muchas memorias en los hallista y no digamos en los abuelos.

Su historia se remonta a los años, en que dicho lugar era una inmensa finca, llamada la Aurora,la cual pertenecía al presidente Manuel Lisardo Barillas, años después le fue expropiada, por otro presidente José Maria Reina Barrios, quien tenía la aspiración de hacerla un jardín botánico, proyecto que no floreció. Para celebrar el primer centenario de la independencia, el general José Maria Reina Barrios construye, el hipódromo del sur. Pero fue el presidente Lazaro Chacón quien inicia los trabajos formales de construcción, pero estos fueron terminados por el general Jorge Ubicó.

Según contaban los abuelos, fue Ubicó como lo llamaban, quien tras conocer Francia que decide hacer una remodelación y embellecimiento de la ciudad. Los abuelos contaban que ir a las fiestas de noviembre era un lujo, por la belleza de las instalaciones, el orden y la seguridad. Los puentes peatonales cuentan que eran 6 de los cuales, sólo tres se mantiene en pie. Dichos puentes se dice que contaban con bellas decoraciones y detalles, tenían esperas tipo mosaico de vidrio que al iluminarlas al anochecer, realzaban su belleza.

Para los hallistas, uno de los puentes que aún se mantiene, es todo un símbolo de triunfo, déjenme contarles el porqué.  Al terminar los periodos de clases académicas los hallistas suelen ir a correr en traje de deportes, la llamada vuelta al Tigre, que es prácticamente correr por el perímetro del aereopuerto y luego regresar.  Allí se miraba corriendo a los hallistas, con paso acompasado y cantando, recorriendo al paso ligero el aereopuerto, en las primeras horas de la tarde, cuando el sol calcina la piel. Con la moral en alto manteníando el paso  y cuando venían de regreso, ver aquel puente era un alivio y se transformaba en el puente del triunfo, pues pasar corriendo bajo el era como cruzar la meta.

Por otro parte, durante las prácticas previas al 15 de septiembre, marchar bajo aquel puente era como un símbolo de victoria y esto está inscrito en la memoria, de los hallistas de todos los tiempos.

Para la celebración del aniversario del instituto, el primero de marzo, el puente adquiere más protagonismo, pues era limpiado y pintado y desde allí algunos padres e invitados, observaban las maniobras de orden cerrado.

Ojalá ese puente, como los que aún persisten el desgaste del tiempo, volvieran a recuperar la belleza de la cual contaban los abuelos y los hallistas de todos los tiempos siguieran conservando dicho puente que para más de una promoción, fue “El puente del triunfo”.
Oxwell L’bu copyrights 2019
#hallistas #Institutoadolfovhall

viernes, 18 de enero de 2019

Esas cosas que aprendí en el Hall

Esas cosas que aprendí en el Hall
A la disciplina, casi nadie la quiere abrazar, pero es el tiempo, quien nos suele enseñar, que sin disciplina, entrega y constancia nada se puede lograr.

Recluta aquí, la mejor carta de recomendación es usted mismo...Con esa aseveración iniciamos, nuestra formación cívico militar en aquel lugar.

Yo no sé, si lo que en el Hall a temprana edad aprendí, no por repetición, sino por experiencia, lo habría aprendido en otro establecimiento, diferente al templo del honor y la ciencia.

Todos nos regiamos por el mismo reglamento, sin importar el rango o el estrato social.Todos iniciamos de verde, pura grama, sin distintivos, ni insignias, porque para portarlas había que sudarlas y ganarlas.

En el Hall nunca hubo conserje alguno, nosotros limpiábamos las aulas, encerábamos los pisos y manteníamos los servicios sanitarios impecables. Nosotros éramos quienes al finalizar el ciclo lectivo, pintábamos el aulay los escritorios y reparábamos las cosas cuando se dañaban y fue esto lo que hizo crecer en nosotros ese sentido de responsabilidad y pertenencia.

Lo que en otros establecimientos eran faltas sin trascendencia, en el Hall tenían su consecuencia, estuviéramos o no con uniforme.La presentación personal era todo un ritual, uniforme enyuquillado y bien planchando, botas relucientes, hebilla e insignias bien pulidas y brillantes, dos pañuelos impecables uno para uso personal y el otro para la dama...Cabello bien recortado, uñass bien recortadas y limpias todo eso como parte de la mística hallista.

Pero más allá de eso, el código de conducta, era sinónimo de esa gallardía y caballerosidad. La dama siempre va al rincón, siempre se sede el lugar a las damas y ancianos en el autobús, no se tira basura, es más era prohibido mascar chicle o comer golosinas en uniforme.

Y en las fiestas, las invitadas por excelencia eran las damas, durante la primera hora todos debíamos de bailar primero con las señoras madres y con las damas mayores, pues ellas no iban a mirar, a ellas se le debía honrar y festejar.

No eran normas legalistas, eran más bien una forma de aprender como tratar a una mujer y ser Cortez, era respetar a la autoridad sin ser serviles, era dar testimonio de lo aprendido dentro y fuera del aula. Habrán excepciones, pero en su mayoría, yo diría , que el instituto formó ha hombres de bien que aman con sus acciones a Guatemala.
Oxwell L’bu copyrights 2019
#hallista #institutoadolfovhall #Guatemala

sábado, 22 de diciembre de 2018

***Navidad del cadete***

***La navidad del cadete***
Suena el clarin y los cadetes
acuden al llamado,
luego de las últimas instrucciones
rompen filas y parten rumbo
a su hogar.

Pero sin olvidar
la formación recibida,
con porte y gallardía
se ven por las calles caminar
y como caballeros saludar.

Guardan el uniforma
y mirando el horizonte,
contemplan la estrella
que les ha marcado su
nuevo camino,
un camino de sacrificios
y lealtad.

Porque con uniforme
o sin el, ellos saben
que el honor,el deber
y la gloria se debe preservar
en todo lugar.

Al dar las doce campanadas
de franco o en el cuartel,
ellos rinden honor al Rey de reyes
y elevan una oración,
por los que han abrazado
esa vocación y por los que
la vida han ofrendado.

Porque la navidad del cadete
les permite estar en comunión
con su familia,
familia que es la fortaleza
para enfrentar cualquier
sacrificio.
Oxwell L’bu copyrights 2018

lunes, 17 de diciembre de 2018

***La navidad del hallista***

***Navidad del hallista***
Las aulas vacías han quedado
y la instrucción de momento
ha acabado...
Pero no ese espíritu que entre
filas los ha hermandado,

Los hallistas el uniforme
han guardado,
pero como buen soldado
no renuncian al llamado
de la Paz...

Es diciembre y hace frío
y las ilusiones cobran el brillo
de las estrellas y en sus pechos
sigue latiendo ese amor por
la tierra que los vio nacer.

Frente al altar de la fe,
en el pesebre del Redentor,
de lo profundo del corazón,
surge una oración,
por los que han partido a la
eternida, pues en el más allá
trasciende la hermandad.
Oxwell L’bu copyrights 2018
#institutoadolfovhall

martes, 13 de marzo de 2018

***Al Nazareno del soldado***

***Al Nazareno del soldado***
Los clarines sus toques han dado
y los hallistas llevan al costado,
al Nazareno del soldado...

El Nazareno de la Misericordia
el que a su paso va sembrando
paz y concordia,
entre los hombres de buena voluntad.

Los hallistas con humildad y gallardía
llevando en hombros el anda,
del Cristo de la Paz,
síguiendo del redoblante el compás.

Envestidos con el traje negro y celeste
en silencio reverencial, acompañan
el Via Crucis prosecional.

Movidos por la fe,
en oración profunda,
envueltos en el aroma
del incienso y el corozo.

Unidos en un mismo corazón le patentizan su adhesión,
porque sin amor a Dios, no se puede tener amor a la patria, porque el amor a la patria, es fruto de ese amor...
Oxwell L’bu copyrights 2018

viernes, 2 de marzo de 2018

El caballero en celeste y negro

El era mas que su príncipe azul…Era su gallardo caballero de celeste y negro, el que la trataba como una dama, el que la hacía suspirar con su galanteo, el que siempre tenía para ella un detalle, el que le susurraba versos al oído, su novio a la antigua, con sus cartas perfumadas, el caballero que ella soñó  y en el Hall lo encontró.
Oxwell L’bu copyright2014

jueves, 1 de marzo de 2018

***Las memorias de un hallista***

***Las memorias de un hallista***
Un sabor dulce en el paladar,
así siento al invocar,
esas memorias que son
parte de mi historia
y de la de muchos más.

El tiempo a pasado
pero sus vientos no
han borrado,
lo que yo viví allí,
ni tampoco lo que aprendí.

Ingrese siendo un niño,
poco a poco me hice adolescente;
recibí letras y ciencias de mis mentores,
disciplina y carácter de mis instructores.

Viví plenamente mis años de hallista
porque sabía que iba a extrañarlos,
pues tenía conciencia, que una
parte de mí, se quedaba allí.

Hoy después de algunos años,
he regresado y he hozado,
ponerme el birrete y me doy
cuenta, que sigo siendo hallista.

Tengo tanta gratitud
por lo que allí viví,
por los principios que recibí,
por mis compañeros de promoción
que hoy son como mis hermanos.

Veo con alegría que ese batallón
sigue creciendo con cada generación;
se que cuando parta a la eternidad,
me encontraré al sargento Hall
y ha muchos de mis hermanos,
que su vida ofrendaron
y allá formaremos el batallón
de los cielos.
Oxwell L’bu copyrights 2018